29.8.11

detective


demasiado tiempo sin trabajo llevaba john,  el más triste de los detectives de nueva york.
después del letargo de la vida sin ocupaciones, una mujer obesa golpeó su puerta. en épocas de abundancia no le hubiese abierto la puerta, no había nada más odioso para él que la gente que no cumplía mínimamente con los cánones de belleza.
la mujer obesa le pidió que encuentre a su hija, la cual no desapareció, sino que se fugo con el otro hijo de mil puta. john aceptó el caso, la mujer le dio una foto, un sobre con plata y se fue. en la foto podía verse el ejemplo de mujer que john hubiese atendido con gusto en otra época: tenía los ojos azules, la boca roja y el pelo negro, dos enormes tetas y unos dientes perfectos.
john se masturbó, tomó alguna bebida con alcohol que encontró y salió a buscarla. 

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